La Poinsettia, o Flor de Pascua, es una planta de origen tropical. Aunque en nuestro país muchos la emplean como planta de temporada, en realidad es un arbusto que puede alcanzar un metro de altura y vivir varios años. Sus brácteas rojas, que muchos creen que son flores, son su principal característica; sin embargo cada vez es más frecuente encontrarlas rosas, blancas o incluso naranjas.

Aunque tiene fama de ser una planta delicada, si sigues estos consejos conseguirás que sobreviva a la Navidad y vuelva a estar espléndida al año siguiente.
Consejos para cuidar la Poinsettia o Flor de Pascua
El principal enemigo de esta planta es el frío, por lo que sólo en climas cálidos podrá cultivarse en el exterior. Como cualquier planta de interior de origen tropical, requiere riego frecuente y humedad ambiental alta. Por eso es fundamental pulverizar las hojas frecuentemente, especialmente si tienes calefacción en casa. Además, conviene situarla en un rincón luminoso pero sin que los rayos del sol le incidan directamente.
Si quieres mantenerla año tras año, debes podarla cuando caigan sus hojas y disminuir la frecuencia de riego, para volverla a aumentar cuando aparezcan los primeros brotes. Abonarla frecuentemente (una vez al mes en invierno y cada quince días en primavera y otoño) y controlar el ataque de insectos, será fundamental.
Para que la próxima Navidad tu Poinsettia vuelva a tener brácteas rojas, debes controlar las horas de luz que recibe diariamente. La planta tiene que estar a oscuras 14 horas seguidas desde septiembre hasta la llegada del invierno. Para ello, puedes cubrirla a diario con una bolsa de basura negra o trasladarla a una habitación oscura desde las 7 de la tarde hasta la mañana siguiente.

¡Si tienes dudas ven a Viveros Sánchez y estaremos encantados de darte los mejores consejos para cuidar tu Poinsettia!
