El vivero más grande de la Península – Viveros Sánchez

Elementos Nutricionales

Las plantas son sensibles a los cambios de ambiente que las rodea, estos cambios en ocasiones puede ocasionar serias alteraciones en las funciones vitales de las mismas como la fotosíntesis o sencillamente un afeamiento y debilitamiento general.

Los alimentos básicos de las plantas son tres: nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K), cuyas iniciales verás junto a tres números que indican su porcentaje en los fertilizantes.

El nitrógeno. Es el nutriente que da el color verde y el crecimiento vegetal, imprescindible en las primeras etapas, sobre todo cuando está brotando en primavera; contribuye al desarrollo de hojas y raíces.

Su carencia se revela en forma de falta de vigor, escaso follaje y hojas amarillentas; su exceso potencia un crecimiento exagerado y a la postre una planta débil.

El fósforo. Es el nutriente del vigor y de la floración. Hace a las plantas más robustas y resistentes a las enfermedades y condiciones adversas. Es especialmente importante para los árboles y arbustos que crecen al aire libre. Favorece el desarrollo del sistema radicular y potencia la aparición de las flores, los colores intensos y el aroma. Su carencia se manifiesta en hojas con los bordes secos, pocas flores y frutos, atrofia y raquitismo.

El potasio. Activa la fotosíntesis y da solidez a los tejidos. Aumenta la resistencia de las plantas a las heladas y a las enfermedades criptogámicas. Cuando falta, el crecimiento se relentiza y el borde de las hojas adquiere un color amarillento y pardo-rojizo.

 

A estos tres principales se suman otros nutrientes necesarios en pequeñas dosis, como el magnesio (forma parte de la clorofila y da un color verde intenso), hierro (interviene en la fotosíntesis y la respiración, esencial para la formación de la clorofila), azufre (corrige los suelos calizos, e interviene en procesos fisiológicos de la planta), zinc, calcio, cobre, boro, etcétera.

De forma rápida y general las carencias de los diversos nutrientes se muestran de la siguiente forma:


Calcio, las hojas nuevas con malformaciones o sin crecimiento, el resto las mantiene verdes.

Hierro: las hojas nuevas tienen tonos amarillos, manteniendo los nervios verdes. Las hojas maduras las mantienen normales.

Nitrógeno: todas las hojas adquieren un color amarillo claro.

Potasio, los bordes y las puntas de las hojas adquieren un color amarillo, especialmente en las hojas más nuevas.

Magnesio: Puntos amarillos o blancos en las hojas entre los nervios.

Fosfato: Hojas más oscuras de lo normal, se efectúa una defoliación con el tiempo.

Por qué confiar en un centro de jardinería especializado

Diez razones que explican por qué es mejor comprar vuestras plantas en un Centro de Jardinería especializado que en...

Las kokedamas

La kokedama es una alternativa mucho más sencilla que el bonsái que consiste en una planta de musgo vivo.

Los colores del otoño

Llega poco a poco el otoño y comienza a verse en los montes y jardines los fantásticos y estupendos...

¿Necesita más información?

¡Escríbanos!





    Horario

    Otoño

    01/Octubre – 21/Octubre

    Lunes a Viernes

    09:00 – 13:15
    15:00 – 17:45

    Sábados

    09:00 – 13:45
    Tardes CERRADO

    Domingos y Festivos

    CERRADO

    Nuestros horarios varían a lo largo del año para aprovechar al máximo las horas de luz.

    Ver más